*Por recomendación del titular de Fonatur, Rogelio Jiménez Pons, la Agepro de Quintana Roo pagó $6,867, 842.72 a la empresa “BYA Barrientos y Asociados SA de CV” propiedad de Ernesto Tadeo Barrientos Quintero

*Los estudios técnicos-jurídicos preliminares para la gestión y liberación del derecho de vía para el desarrollo de infraestructura en el estado de Quintana Roo no sirvieron para nada, pues se utilizará la carretera federal Tulum-Cancún

*Rogelio Jiménez Pons, los hermanos El-Mann y Elías Sacal Micha, no pudieron chamaquear a los ejidatarios de Quintana Roo para arrebatarles sus tierras con el engaño de que serían socios accionistas del Tren Maya.

STAFF SOL QUINTANA ROO

Chetumal.-A la basura se fueron los 6,867, 842.72 (Seis millones ochocientos sesenta y siete mil ochocientos cuarenta y dos pesos 72/100 MN) que invirtió la Agencia de Proyectos Especiales del Gobierno del Estado destinados al estudio del derecho de vía por donde pasaría el Tren Maya en Quintana Roo, pues de último momento se decidió que correrá sobre la carretera federal Tulum-Cancún en su sentido de sur a norte.

Por recomendación de Rogelio Jiménez Pons, titular de Fonatur, la Agencia de Proyectos Especiales (Agepro) de Quintana Roo que encabeza Eduardo Ortiz Jasso, le otorgó un contrato por $6,867, 842.72 a la empresa “BYA Barrientos y Asociados SA de CV” propiedad de Ernesto Tadeo Barrientos Quintero, para realizar los “estudios técnicos-jurídicos preliminares para la gestión y liberación del derecho de vía para el desarrollo de infraestructura en el estado de Quintana Roo”, es decir, la ruta por la que atravesaría el Tren Maya.

Sin embargo, previo a los estudios, Jiménez Pons ya tenía conocimiento de que los tramos más largos por los que pasaría el Tren Maya serían sobre tierra ejidal y constituirían un gran problema de muchos millones de pesos.

En principio,el funcionario federal intentó seducir a los parceleros quintanarroenses de que entregaran sus tierras a cambio de ser “socios” del transporte férreo mediante un formato ladino conocido como Fibras, es decir, con acciones que cotizarían en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) que por cierto hoy está por los suelos debido al pánico inmisericorde a la pandemia del coronavirus.

Al ser rechazada la propuesta de Jiménez Pons por los ejidatarios, las autoridades optaron por la propuesta original para que el Tren Maya corriera por la misma ruta de la carretera federal Tulum-Cancún, aunque inicialmente la idea era que pasara por un costado de la vialidad, ahora rodará sobre el pavimento en el sentido que va de sur a norte.

La vialidad que va de norte a sur será divida en dos sentidos. Es decir que será un carril para cada sentido.

Según los reportes, la decisión de colocar los rieles sobre la vialidad fue tomada desde el año pasado por Fonatur, es decir desde julio de 2019 antes de que la empresa “BYA Barrientos y Asociados SA de CV” iniciara el supuesto estudio de derecho de vialidad.

Bajo el número de contrato AGEPRO/AD/SER/005/2019, la Agepro que encabeza Eduardo Ortiz Jasso autorizó la entrega de 6,867, 842.72 (Seis millones ochocientos sesenta y siete mil ochocientos cuarenta y dos pesos 72/100 MN) a la empresa recomendada por Rogelio Jiménez Pons.

En la cláusula tercera del contrato se indica que el plazo de ejecución del estudio será de 84 días naturales y se obliga a la empresa comenzar a partir del 30 de julio al 21 de octubre de 2019.

A la fecha el estudio no ha sido publicado ni presentado sobre todo porque Fonatur no requiere de permisos ni adquirir derechos de vialidad para construir sobre las vialidades federales, y mucho menos lo necesitan porque el actual gobierno es prepotente y autoritario haciendo del país lo que se le venga en gana.

El negocio que traen Rogelio Jiménez Pons y ByA Barrientos y Asociados, propiedad de Ernesto Tadeo Barrientos Quintero, viene desde antes de que Andrés Manuel López Obrador asumiera el cargo de presidente, al igual que el sueño del Tren Maya, y con los estados que conforman la península de Yucatán.

Se tiene conocimiento de que los contratos más costosos que ha liberado tanto la federación como los gobiernos de los estados peninsulares han sido millonarios y por medio de la adjudicación directa.

ByA Barrientos y Asociados recibió 62 millones 408 mil pesos por trabajos técnico-jurídicos para la identificación y liberación de áreas de afectación para la constitución del derecho de vía del proyecto denominado Tren Maya.

El gobierno de Campeche en el tiempo de Alejandro Moreno Cárdenas, le entregó a ByA Barrientos y Asociados SA de CV un pago de 6 millones 234 mil pesos por una consultoría para el estudio de liberación de derecho de vía.

El gobierno de Campeche entregó cinco contratos y Fonatur prebases de licitación.

Durante ese tiempo se le adjudicaron de manera directa por 62 millones 408 mil para trabajos técnico-jurídicos de derecho de vía en toda la zona.

Ernesto Tadeo Barrientos Quintero, que siempre ha trabajado con personales del círculo rojo del poder. Su nombre aparece en el dictamen de juicio político contra Rosario Robles Berlanga, al consignarse como coordinador de Oportunidades en el estado de México, bajo la gestión de la ex secretaria de Desarrollo Social y dos años antes como funcionario de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente.

Antes de que Andrés Manuel López Obrador tomara protesta como Presidente de México el primero de diciembre, su obra de infraestructura más importante, el Tren Maya, ya se estaba estudiando por cinco empresas en el estado de Campeche por 15 millones de pesos.

El gobierno de esa entidad adjudicó cinco contratos a través de procesos de invitación a cuando menos tres empresas: las consultorías para los estudios de liberación de derecho de vía; otra para los estudios hidrológicos; la prefactibilidad ambiental; los estudios geológicos y geofísicos, así como los estudios topográficos.

“Estos estudios son de suma importancia para el proyecto. Entiendo que López Obrador cuando era electo se reunió con gobernadores de las entidades directamente involucradas y estos son los resultados. Se adelantaron los procesos porque estos estudios pueden durar de tres meses a un año”, señaló Edmundo Gamas, director general del Instituto Mexicano de Desarrollo de Infraestructura.

A través del Tren Maya se pretende impulsar el turismo en el sureste mexicano, hacer un reordenamiento urbano en la región, aumentar el empleo y la actividad industrial, y se estima costará cerca de 180 mil millones de pesos, de los cuales 150 mil serán aportados por el gobierno y 30 mil por la iniciativa privada.

Y la acaparadora de los contratos para los estudios de derecho de vía es la firma BYA Barrientos y Asociados, que encabeza Ernesto Tadeo Barrientos Quintero en toda la península.

Sin embargo, los estudios técnicos de derechos de vía en Quintana Roo no se realizaron, al menos eso es lo que hace parecer Fonatur y su titular Rogelio Jiménez Pons.

La decisión fue que el cuarto de los siete tramos que constituirán el Tren Maya, que irá de Izamal a Cancún, volvió al proyecto original bajo el pretexto de evitar cenotes y vestigios arqueológicos.
El Tren Maya volverá a su trazo original, informó en conferencia de prensa Rogelio Jiménez Pons, director del Fondo Nacional de Turismo (Fonatur).

El tramo buscaba conectar desde Valladolid, en Mérida, a Tulum, en Quintana Roo, con una distancia de 193 kilómetros en la que existen 320 hectáreas de áreas vulnerables, por lo que se optará por hacer adecuaciones en la carretera Kantunil-Cancún, actualmente concesionada a la firma ICA, y el tramo continuará hacia Cancún para luego bajar a Tulum.

Parte de la modificación implicará utilizar el lado sur de la carretera para la cimentación del tren, mientras que el lado norte se haría una vía vehicular de dos sentidos. Debido a que la vía está aún bajo resguardo de ICA, Fonatur señaló que se dará algún tipo de resarcimiento, aunque no especificó si será una ampliación de la concesión u otro tipo de beneficio.

Lo cierto es que la desvergüenza impera en la entrega de concesiones millonarias, sea por la asignación directa o por medio de licitaciones, para los trabajos previos al comienzo de la obra del Tren Maya.

Para nadie era un misterio que el trazo original del Tren Maya en Quintana Roo era el más viable y se sabía desde la época del gobernador Joaquín Hendricks, pues ya el Instituto Politécnico Nacional (IPN) había realizado los estudios y advertido sobre las consecuencias que traería comprar la tierra a los ejidatarios.
Sin embargo, el titular de Fonatur, Rogelio Jiménez Pons hizo negocio con los gobiernos de los estados peninsulares pues le recomendó a la empresa ByA Barrientos y Asociados SA de CV para que le entregaran contratos millonarios por la vía fast track. Lo malo es que sobre los estudios nadie sabe, es por ello que las empresas trasnacionales tienen que realizar sus propios estudios.

Peor aún es que no les resultó le “negocito” a Rogelio Jiménez Pons que junto con los hermanos El-Mann y el empresario Elías Sacal Micha, pretendían chamaquear a los ejidatarios de Quintana Roo para arrebatarles sus tierras con el engaño de que serían socios accionistas del Tren Maya.

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