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ASÍ FUE LA DETENCIÓN DE CÁRDENAS PALOMINO

La Opinión de México/Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/Sol Campeche

Estado de México.- Minutos antes de las 5 de la mañana, todo era calma en la mansión del número 19 de las calles de Rambouillet, del exclusivo fraccionamiento “Paseos del Parque”, en la exclusiva zona de Naucalpan de Juárez, Estado de México.

Nada presagiaba que en cuestión de instantes esa tranquilidad se trocaría en ruidos, sobresaltos, carreras y, principalmente, en la sorpresa del residente que aún dormía a pierna suelta en la recámara principal.

Intempestivamente al portón fue abierto de manera violenta y hombres encapuchados, con uniformes negros, verdes y grises, fuertemente armados, ingresaron al inmueble junto con Ministerios Públicos Federales, y tomaron el control de la situación.

No hubo un solo disparo.

El operativo había sido quirúrgico, resultado de meses de trabajos de inteligencia de la Fiscalía General de la República, la Secretaría de Defensa Nacional y de la Marina. El objetivo era atrapar a Luis Cárdenas Palomino, que fuera brazo derecho de Genaro García Luna, preso en una cárcel de Estados Unidos acusado de narcotráfico.

“El Pollo”, como era conocido Cárdenas Palomino en el sector policíaco, no tuvo tiempo de reaccionar, “estaba dado”, según el argot policial, y terminó por rendirse y entregarse.

Solamente le permitieron unos cuantos minutos para cambiarse ya que aún estaba en pijama.

Antes, desde septiembre de 2020, cuando supo que se había girado una orden de aprehensión en su contra por el delito de tortura en el caso Cassez, trató de negociar con la FGR y ofreció acogerse al programa de Testigos Bajo Protección a cambio de beneficios.

Sin embargo, al conocerse los señalamientos de testigos colaboradores en el juicio instaurado a Genaro García Luna en los que lo incriminaban como uno de sus principales cómplices, desistió de sus pretensiones y a partir de ese momento se convirtió en fugitivo.

Por espacio de casi 10 meses anduvo a salto de mata y se refugió en diferentes partes de la República. No solía permanecer en el mismo lugar mucho tiempo, para tratar de despistar a sus perseguidores.

Sin embargo ya la pisaban los talones, sólo que cuando se disponían a actuar, el escurridizo ex jefe policíaco cambiaba de ubicación y volvía a escaparse.

Esta vez no lo consiguió, pese a que tenía solamente unos cuantos días de haber llegado al inmueble de su propiedad, aunque a nombre de otra persona y cuando pensó que estaría a salvo, lo sorprendió la policía.

Paradójicamente, sería llevado a las mismas instalaciones donde por muchos años fue el rey, sólo que ahora en calidad de detenido.

Se había acabado con la trayectoria criminal de un individuo que por 34 años, merced a sus influyentes familiares y amigos, desde 1987, había logrado eludir la acción de la justicia y ahora, posiblemente, podría ser entregado a los Estados Unidos que lo requiere por los mismos delitos por el que está siendo juzgado su ex jefe, amigo y compadre.

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