Narcotrafico Reportajes Especiales Ricardo Ravelo Galó

CÁRTEL DE SINALOA, PROTEGIDO POR LAS AUTORIDADES

Ricardo Ravelo/La Opinión de México/Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/Sol Campeche

(Parte dos de cinco)

Durante todo el gobierno de Calderón Hinojosa el cártel de Sinaloa operó a través del Aeropuerto de la Ciudad de México. En 2011, la entonces Procuraduría General de la República (PGR) determinó, con base en sus investigaciones, que el cártel de Sinaloa mantenía un centro de operaciones en la terminal aérea para el trasiego de drogas, vía aérea, a Estados Unidos y Europa. Todo estaba protegido por la Policía Federal, militares e incluso la Interpol.

La propia organización criminal se atribuyó que eran los operadores únicos de la plaza; con todo el poder económico, procedió a cooptar a personal de diversas líneas aéreas, pilotos, sobrecargos y empleados de las aduanas con el objeto de tener bien aceitadas sus relaciones. Así, con la complicidad de pilotos y sobrecargos, la organización movía miles de kilos de droga a Europa. Muchas aeronaves llegaban a la terminal de Barajas, en Madrid, España.

La PGR, además, confirmó que el principal operador de la plaza era Ismael “El Mayo” Zambada. También señaló a Juan José Esparragoza Moreno, “El Azul”, y a Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”.

Las investigaciones de la PGR en ese entonces se basaron en la averiguación previa SIEDO/UEIDCS/350/2008, donde Jesús Zambada Reyes –hijo de Jesús Zambada García, “El Rey”, hermano de Ismael “El Mayo” Zambada” –declaró tras su detención que su padre utilizaba el aeropuerto de la Ciudad de México para trasladar droga de Colombia a México y luego a Estados Unidos.

En su testimonio, Jesús Zambada identificó a su tío –“El Mayo” Zambada – como la persona a quien se le rendían cuentas por el traslado de drogas a diversas partes de Centroamérica, Sudamérica, Europa y Estados Unidos.

La voz de Jesús Zambada fue acallada. Un día, durante el periodo en el que estuvo adscrito al programa de testigos protegidos –estaba recluido en la casa de arraigo de la PGR ubicada en Santa Úrsula Xitla número 87, en Tlalpan, en noviembre de 2009 –apareció muerto.

Los responsables de la seguridad del lugar lo hallaron colgado. Según la versión oficial, el testigo se suicidó, aunque otra versión establece que la orden de asesinarlo la dio su tío “El Mayo” Zambada por haber abierto la boca.

Y es que en ese tiempo el testigo había contado detalles de los refugios de Zambada García en Sinaloa. La procuradora General de la República entonces era Marisela Morales. Con base en la información que aportó el testigo la PGR programó un operativo y “El Mayo” Zambada fue detenido, pero no por mucho tiempo, pues el capo ofreció una suma descomunal a los agentes: el doble de lo que Estados Unidos ofrecía por su cabeza: 10 millones de dólares en efectivo.

De esa forma, Zambada fue liberado. Pero no fue suficiente, ya que el líder del cártel de Sinaloa quiso saber quién lo había delatado. Le dijeron que su sobrino. Pocos días después apareció ahorcado en la casa de arraigo de la PGR y de ese caso no se supo más nada. La investigación fue guardada en los archivos.

No fue todo: Luego fue ejecutado en un café Starbooks de la avenida Pilares casi esquina con Universidad, en la colonia Del Valle, Francisco Bayardo del Villar, quien era comandante de la Policía Federal, quien fue relacionado con el cártel de Sinaloa. Tras su detención se acogió al programa de testigos protegidos y empezó a hablar sobre las operaciones de ese grupo criminal en el país, pero sobre todo, en la terminal aérea de la Ciudad de México. El testigo había contado detalles secretos de cómo “El Mayo” Zambada había cooptado a funcionarios federales para garantizar el tráfico de drogas.

Artículos Relacionados

PRESAGIOS MORTALES

Arceus

CHIAPAS: EL TERROR

Arceus

SIN SEGURIDAD, LA 4T SERÁ UN FRACASO

Yael Lizama

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: