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COLUMNA MÉDICA

DR. KISKESABE / SOL QUINTANA ROO

COVID 19, tocilizumab y dexametasona.

TOCILIZUMAB, es antinflamatorio inmunosupresor autorizado para artritis reumatoide y otras enfermedades autoinmunes como el lupus, en caso de que los derivados de la cortisona no sean suficientes.  Neutraliza la tormenta de citoquinas interleucina 6 del covid que causa la inflamación de pulmones y en otros órganos vitales. Puede disminuir la necesidad de ventilador.

Es inmunosupresor con riesgo otras infecciones, de sepsis, neumonía. bacteriana, perforación gastrointestinal y tóxico hepático, necesita consentimiento informado. Y tomando en cuenta, que no es específico para el virus y que tiene riesgo de empeorar y acelerar la muerte, y que está en fase de ensayo clínico, suena mejor que: en fase de “conejillo de indias”, si fuese yo al que someten a ese ensayo, les exigiría que me pagaran por experimentar con mi cuerpo y que me asignaran un seguro de esos que dicen que son de vida, pues esto hacen en EE.UU. con muchos participantes en este tipo de tratamientos clínicos de experimentación o ensayo.

No hay resultados concluyentes para recomendar su uso sistemático, mucho menos preventivo. Lo que si esta perfectamente claro es que una ampolleta de tocilizumab 200 mg cuesta unos 554 dólares y el protocolo sugiere seis dosis (3324 dólares), una dosis del antinflamatorio e inmunosupresor, la cortisona cuesta 500 pesos por ampolleta.

https://saludconlupa.com/noticias/tocilizumab-un-farmaco-en-monopolio-para-tratar-covid-19-sin-eficacia-probada/

Dexametasona.

Hoy 16 de junio de 2020, un campesino de la sierra papanteca, acudió a consulta quejándose de dolor de todo el cuerpo, predominando en la espalda. Tenía temor de que fuese COVID. No hay fiebre, no hay síntomas respiratorios: tos y estornudos. Con seguridad no es COVID. Le informé al enfermo y otros cuatro “apanicados” familiares. Entonces que es. Preguntaron dubitativos. Este hombre, ante el confinamiento, era albañil, se vio en la necesidad de trabajar en su parcelita en jornadas de sol a sol: machete, azadón, pala, cavadora. Esa era la causa de sus dolencias.

Oiga doc Kiske: dicen que ya se descubrió un nuevo medicamento para el COVID, creo que se llama  dexametasona. Me dijo uno de sus hijos, observando su celular. Ya había leído esa nota en un periódico nacional, y por curiosidad revise google: alcance a verificar que en más de 150 enlaces de la red mundial cibernética aparece la  misma nota repitiendo el mismo texto: NOVEDOSO FARMACO REDUCE HASTA EN UN 30% LA MORTALIDAD POR COVID EN PACIENTES GRAVES INTUBADOS, ADEMÁS ES MUY BARATO.

Esa dexametasona es más vieja que la sarna_ dije socarronamente a la familia_ es uno de los muchos derivados de la cortisona. Es antinflamatorio e inmunosupresor (disminuye defensas contra la infección). Se utiliza desde hace muchos años como antinflamatorio en artritis reumatoide, en lupus y en casos graves de choque séptico como este COVID de ahora. Deprime defensas inmunológicas y NO tiene ningún efecto contra el virus. Es uno más de lo múltiples medicamentos que de anuncian como “milagrosos” para el COVID. No esta autorizado ni por las autoridades de la SSA ni por la OMS para usarse sistemáticamente en todos los casos, porque no se han encontrado resultados concluyentes, aunque los médicos tratantes tienen la libertad de utilizarlo según su criterio. Y el que no se utilice, no influye en el desenlace fatal o de recuperación del enfermo.   obstante, tomando en cuenta la propaganda en las redes sociales, no podemos descartar que por posibles conflictos de interés (tradúzcase como moche o mordida) con investigadores médicos, dentro de poco, la misma OMS avale su uso.

Anexo una lista de algunos de los más conocidos derivados de la cortisona: HIDROCORTISONA, BETAMETASONA, DEXAMETASONA, PREDNISONA, PREDNISOLONA, METILPREDNISOLONA, DEFLAZACORT, de los cuales debe haber no menos de 100 nombres comerciales. Todos estos derivados con mínimas diferencias tienen los mismos efectos benéficos y los mismo efectos nocivos y si se utilizan indiscriminadamente, se provocan más daños que beneficios, sobre todo en pacientes graves, la mayoría mortales,  donde la mayoría de los colegas los utilizan cuando ya no saben que hacer: ”a ver que sale”. Dicen. y solo con el fin de decirnos a nosotros mismos: mi mismo, no te sientas culpable, le diste cortisona e hiciste hasta lo imposible por salvar la vida. Y los familiares se lo creen.

De hecho, la hidrocortisona y la metilprednisolona, ya se están utilizando como antinflamatorios desde hace varias décadas en estados de choque séptico y en estos casos de COVID. Ninguno de estos derivados de cortisona  es antiviral, se utilizan como tratamiento sintomático.

Y uno de los efectos que pueden surgir es el siguiente: si algún familiar de un enfermo de COVID se da cuenta que no le indicaron DEXSAMETASONA a su enfermo, hasta puede agredir injustificadamente e los médicos. A los medios de difusión lo que les interesa es vender noticias: ni quien les reclame. A los gobiernos y autoridades, ofrecer estadísticas y números; ni quien les reclame con argumentos. No nos sorprendamos si dentro de unos días, sale otra noticia diciendo que la PREDNISONA  o el DEFLAZACOR es la buena.

Y los médicos de trinchera, los que sea como sea, los que están directamente tratando a estos enfermos, a esos médicos: el virus del COVID los puede sorprender y si el virus no los ataca, alguien de la sociedad los puede esperar para atacarlos a la salida del hospital o al llegar a su domicilio.

Me parece que este es uno de los efectos del manejo irresponsable, mediático, de los medios y de la industria farmacéutica cuyo fin es vender y vender: noticias unos, fármacos los otros y los médicos dizque investigadores clínicos muchas veces se venden para decir falacias: falsedades que parecen verdades creíbles.

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