Justo en momentos en que el proceso electoral 2020-2021 está a unas semanas de dar inicio, el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, salió a escena para dar a conocer las declaraciones del ex director de Pemex, Emilio Lozoya Austin, en las que embarra al ex presidente Peña Nieto y su secretario consentido, Luis Videgaray Caso.

Gertz Manero dio detalles sobre las primeras declaraciones que el ex director de Petróleos Mexicanos hizo ante la Fiscalía General de la República al presentar una denuncia de hechos.

En tales declaraciones, Lozoya Austin señala al ex presidente Enrique Peña Nieto y al ex secretario (primero de Hacienda y luego de Relaciones Exteriores), Luis Videgaray, como los que le ordenaron entregar más de 100 millones de pesos de sobornos de Odebrecht, a asesores electorales extranjeros que trabajaron en la campaña presidencial del 2012.

En esta acusación en particular, lo más probable es que la misma Fiscalía y el Juez del caso decreten que esos delitos electorales ya prescribieron, lo que significa que tanto a Peña como a Videgaray la 4T les hará lo que el viento a Juárez, pero de esta forma cumplieron con el criterio de oportunidad y el ex director de Pemex seguirá tan campante como hasta ahora.

Pero el propósito principal para el presidente López se cumplió, porque al final de cuentas la finalidad era montar un circo mediático con miras al proceso electoral de 2021, en el que están en  juego más de 20 mil cargos de elección popular, entre ellos 15 gubernaturas.

Respecto a los presuntos actos de corrupción y sobornos para la aprobación de las reformas estructurales de Peña Nieto aprobadas en 2013 y 2014, el fiscal Gertz Manero reveló que según las declaraciones del ex director de Pemex, fueron 120 millones de pesos los que se les entregaron a un diputado y cinco senadores.

Con esa declaración, el inquilino de Palacio Nacional intentará neutralizar a la oposición, en particular al Partido Acción Nacional, que es el único que ha mostrado, hasta el momento, tener cierta fuerza y presencia entre los potenciales votantes. De existir una alianza con otros partidos de la oposición, el PAN la encabezaría.

Está muy claro que cada vez que arrancan estas campañas de desprestigio contra los neoliberales del pasado culpables de todos los males del presente, el presidente López sube de puntaje en sus niveles de aceptación.

El problema de fondo es que los mexicanos se den cuenta del juego al que la Cuarta Transformación los está llevando, un entramado en el que solo busca afianzarse en el poder.

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