CORROMPIÓ BERISTAIN A JÓVENES

DURANTE LOS TRES AÑOS DE LA PRESENTE ADMINISTRACIÓN, EL INSTITUTO PARA LA JUVENTUD DE SOLIDARIDAD JAMÁS SE DESTACÓ EN HACER UN BUEN TRABAJO EN APOYO DE LOS JÓVENES.

*El Instituto de la Juventud de Solidaridad presenta desfalcos en su cuenta pública 2020 por más de 3.3 millones de pesos, según la Auditoría Superior de Quintana Roo

*Antulio Jonathan Álvarez Castañeda, la joven promesa de Laura Beristain en la política se ve envuelta en escándalos de desvíos de recursos

Redacción/Sol Quintana Roo

Playa del Carmen.- A 45 días de que termine la administración municipal más corrupta de Solidaridad, encarnada por Laura Beristain Navarrete, el Instituto de la Juventud de Solidaridad presenta desfalcos en su cuenta pública 2020 que ascienden a 3.3 millones de pesos.

Según la Auditoría Superior del Estado de Quintana Roo (Aseqroo) el órgano para-municipal a cargo de Antulio Jonathan Álvarez Castañeda, tiene cuentas pendientes por 3 millones 325 mil 932 pesos con 85 centavos.

El dictamen emitido el 25 de junio del presente año, detalla que el director general del Instituto de la Juventud del Municipio de Solidaridad no presentó documentos que acrediten los gastos y peor aún, gastó dinero sin las autorizaciones debidas.

De este desfalco a la juventud de Solidaridad, queda constancia en el documento emitido por la Aseqroo, en el cual, entre otros datos, se revisó que la entidad fiscalizada esté cumpliendo con las disposiciones legales y normativas, dando a conocer sus conclusiones, mediante un resumen de resultados finales de auditoría, observaciones determinadas, acciones y recomendaciones emitidas; culminando con el resumen general de observaciones y solventaciones en materia financiera.

Así, y con el objetivo de fiscalizar la gestión financiera para comprobar el cumplimiento de lo dispuesto en los Presupuesto de Ingresos y Egresos, y demás disposiciones legales aplicables, se procedió con la “Auditoría de Cumplimiento Financiero de Ingresos y Otros Beneficios; Gastos y Otras Pérdidas”, con número 20-AEMF-C-GOB-083-209.

La suma auditada fue de 9 millones 712 mil 472.27 pesos de un universo de 10 millones 792 mil 185.78 pesos, proveniente de los ingresos, lo que es igual a una representatividad de la muestra del 90% de recursos propios municipales, que forman parte del estado analítico de ingresos por fuente de financiamiento por el periodo comprendido del 1 de enero al 31 de diciembre de 2020.

En tanto de los egresos que se tuvieron en el mismo periodo de tiempo, solo se auditaron 8 millones 310 mil 352.13 pesos de un universo de 10 millones 682 mil 030.10 pesos, lo que resultó en una representatividad de la muestra del 77.8 por ciento.

Las áreas revisadas fueron la Dirección General y la Dirección Administrativa, así como los departamentos Contable y de Adquisiciones; dando como efecto a este proceso de fiscalización, 8 resultados finales de auditoría y 19 observaciones, de las que se justificaron 8 y 11 quedaron pendientes de solventar, al no presentar las pruebas necesarias para desestimar las anotaciones.

No cabe duda que los allegados a la alcaldesa Beristain, están cortados con la misma tijera que su patrona, pues, aunque el presupuesto auditado es una suma menor comparado con el de otras instancias municipales; el que se encuentre un faltante de más de 3.3 millones de pesos de un universo de egresos de 8.3 millones, habla de un desfalco al Instituto de la Juventud equivalente a robar 2 de cada 5 pesos de su partida anual.

De hecho, se hablaría de una suma mayor, pues las inconsistencias observadas arrojaron en realidad un monto por 3 millones 813 mil 420.97 pesos, más el organismo presentó documentación con la que logró solventar 487 mil 488.12 pesos, dejando un monto pendiente de aclaración de 3 millones 325 mil 932.85 pesos.

Las sumas faltantes encontradas provienen de la supuesta adquisición de servicios, de los cuales no se contó con un solo documento que comprobara y justificara los gastos. Lo que certifica que, para el director del organismo Antulio Jonathan Álvarez Castañeda, el Instituto de la Juventud de Solidaridad, no fue en estos tres años otra cosa que su propia caja chica de donde agarrar dinero a su antojo.

En total fueron 11 las erogaciones detectadas sin que existiera justificación alguna de por medio o un documento que indicara el destino final de dichos recursos: $244,912.47 (Observación 5); $350,000.00 (Observación 6); $556,800.00 (Observación 7); $114,479.24 (Observación 8); $746,320.84 (Observación 9); 1,009,920.36 (Observación 10); $150,000.00 (Observación 11); $100,000.00 (Observación 12); $271.675.29 (Observación 13); 129,920.00 (Observación 14); y $47,355.84 (Observación 15).

Tan mala administración se lleva dentro del Instituto, que hasta en los libros contables referentes a los “ingresos” se presentan fallas derivadas de una mala recepción de los mismos, como fueron 159 mil 535.58 pesos que quedaron sin cobrar, 127 mil 860.79 pesos de ellos por una falta de recuperación de anticipos de sueldos, préstamos personales, títulos de crédito, garantías, seguros o adeudos, registrados en la cuenta de Deudores Diversos; mismos que quedaron pendientes por esclarecer.

En la cuenta de Análisis de Conciliaciones Bancarias, se halló una falta o deficiencia en la elaboración de conciliaciones por 9 mil 500 pesos; además de operaciones o bienes no registrados o registrados errónea o extemporáneamente por 22 mil 174.79 pesos. Y aunque dichos montos observados fueron solventados, recibieron una Recomendación por parte de la entidad fiscalizadora.

Al final del documento, el auditor superior del estado, Manuel Palacios Herrera, concluyó que el Instituto de la Juventud del municipio de Solidaridad, Quintana Roo “cumplió con las disposiciones legales y normativas que son aplicables en la materia, excepto por los pliegos de observaciones emitidos en el punto I.3 Apartado A”, con lo que testificó la mala administración de Antulio Jonathan Álvarez Castañeda, al frente del organismo juvenil.

Derivado de este mal manejo de recursos, por no decir “sustracción”; se deja desamparado al 36.46 por ciento de la población que vive en el municipio, mal gobernado por Laura Beristain Navarrete, luego que ese porcentaje corresponde a los jóvenes entre 10 a 29 años de edad, que enfrentan los retos propios de su edad, derivando en situaciones de desigualdad y falta de oportunidades para desarrollarse plenamente.

Y es que, a decir del departamento de Comunicación Social de la alcaldesa Beristain, los jóvenes se encontraban incluidos como sector prioritario dentro del Plan Municipal de Desarrollo 2018-2021. Sin embargo, la realidad es otra. Al desaparecer 2 de cada 5 pesos del corto presupuesto destinado en apoyo a la juventud, no hay mucho que pueda lograrse.

Si acaso aparentar que se trabaja en pos de ellos, por medio de la apertura de una oficina en Puerto Aventuras en agosto de 2020, con la que se dijo se buscaba “acercar todos los servicios a los jóvenes en una de las zonas más importantes del municipio, dándoles acceso a mejores oportunidades de vida”.

Sin embargo, si lo que se pretendía era apoyar a los jóvenes para tener mejores oportunidades de desarrollo en su vida, se debió haber abierto una oficina que trabaje con y por la juventud, pero en alguna de las comunidades de Solidaridad con mayor grado de marginación como son El Dorado, Felipe Carrillo Puerto, Hidalgo y Cortez, Punta Laguna, San José, San Pedro, y/o Vida y Esperanza; incluso en alguna de las colonias más populares de Playa del Carmen.

Pero definitivamente abrir una oficina en una de las zonas con mayor plusvalía de Quintana Roo, o, dicho de otro modo, con un grado de marginación bajo, pues ello no habló más que de la inauguración de un club presuntuoso, manejado por esnobs, con un mercado base de los juniors que habitan en la zona.

Pero bueno, a final de cuentas durante los tres años de la presente administración, el Instituto para la Juventud de Solidaridad jamás se destacó en hacer un buen trabajo en apoyo de los jóvenes. Lo más que hizo, fue establecer convenios con algunas empresas afiliadas a la Amexme y la Coparmex, para ofrecer un “pasaporte” de descuentos.

Y hablando de descuentos, no cabe duda que, al interior del organismo, su director general Antulio Jonathan Álvarez Castañeda, se especializó en este tema, pues vaya que el Instituto fue partícipe de un gran descuento, pero de su propio presupuesto en claro detrimento de programas sociales que pudieran haber ayudado a abatir la precaria situación de los jóvenes en Solidaridad.

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