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DESVÍA CONGRESO DINERO A CAMPAÑAS

*Gracias a las denuncias realizadas por Sol Quintana Roo, la Comisión Anticorrupción del Poder Legislativo investigará a Gustavo Miranda, quien presuntamente pagó cinco millones de pesos a una empresa que no ha hecho trabajo alguno en el recinto

*El diputado, fue denunciado en el pleno, de desviar dinero del Congreso y entregarlo a integrantes de los partidos Morena y PVEM, respectivamente, para la realización de apoyos para los candidatos de dichos partidos

*Para la “operación” de campañas políticas en favor se contrató a la empresa MTZ Especialistas y Soluciones Integrales para certificar documentos, cuando existe un sistema similar en el recinto, o sea una duplicar absurda

Redacción/Sol Quintana Roo

Chetumal.- A unos cuantos días de que inicien oficialmente las campañas políticas en Quintana Roo, las autoridades legislativas ya sacaron las uñas y demostraron sus verdaderas intenciones; sin embargo, lo que más sorprende es saber, a ciencia cierta, donde queda el dinero que no reporta el Poder Legislativo.

En diversas ocasiones Sol Quintana Roo ha publicado, con pruebas y documentos, la cerrazón general de las autoridades en turno para transparentar contratos, compras y/o adquisiciones que realizan los integrantes de la XV Legislatura del Congreso del estado.

Y es precisamente por este motivo, y ante la insistencia de esta Casa Editorial, que la Comisión Anticorrupción del Poder Legislativo investigará, de manera personal –y se espera que sea real y no terminen negociando- al diputado Gustavo Miranda García, quien le paga cinco millones de pesos a una empresa que no ha hecho trabajo alguno en el recinto.

DINERO PARA CAMPAÑAS

Hasta el momento, se ha señalado que Miranda García ha desviado ese dinero -5 millones de pesos- para la operación de campañas políticas del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), y fue por esa misma razón que contrató a MTZ Especialistas y Soluciones Integrales para certificar documentos, cuando existe un sistema similar, lo que lleva una duplicidad absurda.

La diputada Reyna Durán, quien por cierto fue sustituida por Miranda García, fue quien denunció ante el pleno y en sesión, los abusos de Gustavo, quien nuevamente como un cobarde, según dijo, corrió a refugiarse a su oficina cuando tocó el turno de Reyna Durán para hablar desde la tribuna y denunciar la corrupción del ahijado de Jorge Emilio González, mejor conocido como “El Niño Verde”.

En su momento, la legisladora acusó que la Oficina de Transparencia del Poder Legislativo es un dique en la entrega de información, pues solamente pone pretextos y cierra cualquier acceso a la información, contrario a su obligación legal.

Aunque, cabe de mencionar que en la Oficina de Transparencia lo único que existe es corrupción y nepotismo, puesto que quien verdaderamente opera los temas para esconderlos de los medios y de los propios diputados, es la esposa de un funcionario del Congreso y protegido de los “verdes”.

Se trata de Gabriela Mora Castillo, una trabajadora de largos años en el Congreso en donde ha sido aviadora, empleada-aviadora y comadre de un importante diputado del Verde.

Mora Castillo ha estado a cargo de la Oficina de Transparencia; su especialidad es ocultar información y armar estrategias leguleyas, como su esposo, para retrasar la entrega de la información.

ESPOSA DE “EL AJONJOLÍ”

Gabriela Mora es quien verdaderamente opera la Oficina de Transparencia para no permitir que salga nada. Ella es la esposa del Subsecretario de Servicios Legislativos, Benjamín Vaca, alias “El Ajonjolí” -porque se mete en todos lados, especialmente donde no lo llaman-.

Hay que dejar en claro que Vaca fue el responsable de la radicalización del movimiento feminista al maltratarlas cuando tomaron el Congreso. Es conocido como un abogado marrullero, especialista en trabar temas, no en solucionarlos.

Benjamín Vaca, es, además, un engaña-bobos, pues con sus declaraciones de abogado de barandilla tiene asombrados a diputadas y diputados que no entienden ni jota de las leyes. Bien dice, en tierra de ciegos, el tuerto es rey y en este caso, Vaca “asesora” a morenos como a verdes y a quien se deje sorprender, porque les da flojera conocer las leyes.

Por su parte, Gabriela Mora, su esposa, es quien verdaderamente lleva los hilos de la Oficina de Transparencia en donde el titular, Enrique Azueta, funge de parapeto porque quien verdaderamente manda ahí es ella y su esposo Vaca, gracias al compadrazgo que tienen con altos mandos del verde.

La diputada Reyna Durán acusó desde tribuna que la Oficina de Transparencia les ha puesto obstáculos y no les ha entregado la información solicitada, desde semanas, lo que ha llevado a que los diputados sean acusados de cómplices y de tapaderas, aunque, señala, no tengan que ver nada con el tema.

Un dato más es que ese sistema de certificación de documento del Congreso es inútil, pues no se usa, nadie lo conoce y tampoco es funcional, además de que existe un sistema creado por el propio Congreso para el manejo de su información.

Las y los diputados han acusado que Miranda García pasó por encima de sus facultades legales, hizo el contrato y no le avisó a nadie, como lo marca la ley. Los diputados aún desconocen el sistema ni saben cómo funciona.

El diputado del verde fue exhibido como un legislador mentiroso, opaco, falso y tramposo, pues, además, para evitar a los medios sigue entrando y saliendo por la puerta trasera para que no lo increpen.

Aunado a ello, tampoco ha dejado a los medios de comunicación ingresar al salón de plenos, ejerciendo una fuerte censura que no se vivían desde los tiempos de Roberto Borge.

Y estas son las razones por las cuales la Comisión Anticorrupción, a cargo de Euterpe Gutiérrez Valasis, debe analizar y tomar el caso para obligar a que se transparente la información y Gustavo Miranda rinda las cuentas que tiene pendientes.

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