EL CÁRTEL DE CABORCA SE FORTALECE EN SONORA CON CARO QUINTERO

*Tras la liberación del “Narco de Narcos”, este grupo bajo su mando ha cobrado nueva relevancia y en alianza con La Línea —uno de los grupos remanentes del Cártel de Juárez—, le disputa las rutas y plazas del Estado al CJNG y a los “Chapitos”

*El auge en el consumo de fentanilo en Estados Unidos, el tráfico de personas y armas, aunado a las disputas por los recursos de las minas de oro y litio, volvió al Estado aún más atractivo para los grupos criminales por su ubicación estratégica

*La zona sur de la entidad —en la que se encuentran Cajeme, Empalme y Guaymas— ha cobrado particular relevancia, pues es un puerto de entrada estratégica para los precursores químicos de fentanilo y metanfetaminas que provienen de China

Redacción/Sol Yucatán/Sol Quintana Roo/Sol Campeche/La Opinión de México

Reportajes Especiales
Corresponsales Nacionales

HERMOSILLO.- Sonora es escenario de una guerra cada vez más sangrienta entre organizaciones criminales y elementos de las Fuerzas Armadas. Conectado al sur con Sinaloa y fronterizo al norte con Arizona, EE.UU., es un estado estratégico para el crimen organizado.

En los últimos años, la entidad ha experimentado una crisis de violencia asociada a la disputa entre grupos criminales por las diferentes plazas y rutas de tráfico ilegal en el estado. Los homicidios en la entidad han crecido aproximadamente 40% y Cajeme, un municipio pequeño al sur del estado, presenta la cifra más alta de asesinatos con 180 casos entre enero y abril de 2021.

La liberación del capo legendario Rafael Caro Quintero, complicó aún más el escenario, desatando una guerra entre la organización criminal que dirige, el Cártel de Caborca; los remanentes del Cártel de Sinaloa, el grupo criminal Jalisco Nueva Generación, y La Línea.

El auge en el consumo de fentanilo en Estados Unidos volvió a la entidad aún más atractivo para los grupos criminales por su ubicación estratégica para el tráfico de dicha droga.

Aunado a lo anterior, en el estado también ha incrementado el tráfico de personas ante las políticas migratorias de Estados Unidos y México, y el tráfico de armas derivado de la creciente demanda de grupos criminales ante los diversos conflictos en los que están inmersos en la zona.

Si a esto se le suma la disputa por los recursos naturales del estado, como las minas de oro y litio, Sonora es hoy particularmente estratégico para las organizaciones criminales.

El estado, azotado por la violencia, se hizo viral, luego de que medios locales y redes sociales difundieran el video en que un grupo de sicarios —a plena luz del día y sin la presencia de ninguna autoridad— dispararon contra tres jóvenes que se encontraban en la colonia Campestre, en el municipio de San Luis Río Colorado, Sonora.

Las grabaciones mostraban el momento en que dos gatilleros bajan de una camioneta y comienzan a disparar contra sus víctimas. En el sitio se encontraba un niño de aproximadamente tres años quien, ante el peligro, corrió para ponerse a salvo.

De acuerdo con los reportes, dos de los jóvenes agredidos identificados como Héctor, de 18 años y Jordan, de 21, resultaron con heridas graves; mientras que Jesús, de 20, murió en el hospital. Los atacantes, según lo establecido por las autoridades, utilizaron armas AR-15, un fusil de asalto calibre 5,56 mm accionado por empuje y el más vendido en Estados Unidos.

La zona sur de la entidad —en la que se encuentran Cajeme, Empalme y Guaymas— ha cobrado particular relevancia, pues es un puerto de entrada estratégica para los precursores químicos de fentanilo y metanfetaminas que provienen de China.

El puerto de Guaymas, ubicado en el Golfo de California, permite descargar la mercancía proveniente de China directamente en una entidad fronteriza, teniendo sólo que transportarla hacia el norte por la ruta 15 con dirección a Nogales u otras fronteras del noroeste.

La importancia de esta ruta para el tráfico de fentanilo y metanfetaminas —hoy mucho más rentable para el crimen organizado que la marihuana, cocaína o heroína— ha hecho del corredor que rodea a la ruta 15 en una zona extremadamente violenta.

Actualmente hay cuatro grupos criminales que se disputan las plazas y rutas de tráfico ilegal de Sonora. El grupo que tradicionalmente había controlado la zona era el Cártel de Sinaloa a través de la facción de “Los Salazar”.

Dicha facción sigue siendo apoyada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Sin embargo, tras la liberación de Rafael Caro Quintero en 2013, el Cártel de Caborca, bajo su mando, ha cobrado nueva relevancia y, en alianza con La Línea —uno de los grupos remanentes del Cártel de Juárez—, le disputa las rutas y plazas de Sonora a Los Salazar.

Aunado a lo anterior, el Cártel Jalisco Nueva Generación también ha comenzado a disputar la zona ante el vacío de poder generado por las rencillas al interior de distintos grupos del Cártel de Sinaloa.

Los conflictos al interior del Cártel de Sinaloa —particularmente los constantes desacuerdos entre el grupo de Ismael “El Mayo” Zambada y el grupo que lideran los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán— han debilitado el dominio de dicha agrupación en ciertos territorios, incluido Sonora.

Lo anterior fue aprovechado por Rafael Caro Quintero, quien desde Caborca ha ido fortaleciendo a su agrupación criminal para aliarse con el grupo de La Línea, cuya presencia tradicionalmente se había limitado a la zona serrana entre Chihuahua y Sonora, para enfrentar a Los Salazar por el control territorial de Sonora.

Desde el sur, el Cártel Jalisco Nueva Generación ha comenzado su expansión a territorio sonorense. Siendo las metanfetaminas y el fentanilo uno de sus principales negocios, la zona le resulta estratégica al grupo criminal más grande en México de la actualidad.

El nuevo gobierno estatal que liderará Alfonso Durazo tendrá un panorama cada vez más complicado en materia de seguridad, pues la violencia tiende a aumentar en periodos de transición política.

Tampoco se vislumbra como una opción factible el dominio absoluto de un grupo criminal. Por el contrario, la disputa entre los distintos grupos en la zona probablemente irá en aumento conforme el conflicto se expanda —como ya está sucediendo— a ciudades como Mexicali.

Sin medidas para evitar que la búsqueda de las rentas del negocio del fentanilo derive en violencia, y para prevenir la cooptación del crimen organizado de recursos naturales como el oro y el litio, la situación en Sonora no es alentadora.

EL REGRESO DE CARO QUINTERO

En Sonora un espectro ha vuelto a la vida: Rafael Caro Quintero, el “Narco de Narcos”, tomó las armas y está ganando terreno sus rivales. Su primer objetivo ha sido disputarle el territorio a la facción de los “Chapitos”, liderada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.A sangre y plomo, el fundador del extinto Cártel de Guadalajara, ha hecho sentir sus pasos, atribuyéndosele los últimos hechos de violencia ocurridos en el municipio de Caborca.

En esta zona, montañosa y productora de marihuana, el capo de 68 años no sólo ha reclutado sicarios, sino que se ha aliado con antiguos operadores del “Chapo” Guzmán y formando el grupo criminal Cártel de Caborca.

Además de la disputa por las rutas de la droga, la cruenta “narco-guerra” que actualmente protagonizan ambos grupos criminales, tiene como epicentro el control de un extenso territorio donde se asienta una gran veta de oro que actualmente es propiedad de ejidatarios.

En esa disputa, los criminales tienen como aliados a poderosos políticos de Sonora que también desean quedarse con algunas hectáreas de esas áridas tierras, en su superficie, pero que son poseedoras de una gran riqueza en su subsuelo.

Fortalecido, los golpes de Caro Quintero son cada vez más audaces. Desde hace años, Caborca ha sido identificado como el centro de operaciones de Caro Quintero. En esa localidad, el fundador del Cártel de Sinaloa controla la siembra, el cultivo y cosecha de marihuana.

Su dominio en la zona ha sido absoluto. Según atestiguan pobladores, cuando el grupo del “Narco de Narcos” llega, nadie se cruza en su camino. Las pistas de su actividad también han sido evidentes. Por ejemplo, en Sonora, la venta de automóviles lujosos ha sido acaparada por Caborca, tierra de ganaderos, quienes no podían ser los adquirientes. Además se incrementó sustancialmente la compra-venta de ranchos, que se llegaron a vender al doble de su costo, y tampoco los compradores eran ganaderos.

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