¡HISTORIA DE RAPIÑA!

Redacción/Sol Quintana Roo

Puerto Morelos.- La diputada electa y expresidenta municipal de Puerto Morelos, Quintana Roo, Laura Lynn Fernández Piña, deja un municipio marcado por múltiples actos de corrupción, pero el que más le encantó fue beneficiar a la constructora de su esposo; es por eso que ella es la única culpable del marcado retraso en la prestación de servicios que vive el novel municipio.

Pese a su estratégica posición entre la ciudad de Cancún y Playa del Carmen, es el municipio que más zonas marginadas muestra en la zona norte de Quintana Roo; lo que es visible para propios y visitantes, a través de la insuficiencia de calles pavimentadas, un drenaje inservible, agua potable de pobre calidad, alumbrado público exiguo y notables fallas en la seguridad pública.

Pero muchas de estas carencias pasaron casi desapercibidas a lo largo de los últimos seis años, pues al igual que la mayoría de los malos gobernantes, en vez de invertir en obra pública y servicios que beneficien a su pueblo, desvío múltiples recursos para encumbrar su figura, callando consciencias a través de dádivas millonarias que proporcionó por medio de sus servicios de comunicación social y publicidad.

La presidenta municipal Laura Lynn Fernández Piña saqueó millones; callaba a los medios de información con migajas.

Tal cual lo hiciera Enrique Peña Nieto con Televisa, que luego de ser gobernador del Estado de México entre 2005 y 2011, logró ser Presidente de México a través del dispendio de millones de pesos en publicidad; hoy la coahuilense Laura Fernández Piña se pavonea como diputada federal electa, tras gobernar Puerto Morelos entre 2016 y 2021, tiempo en que invirtió carretadas de dinero público para ensalzar su imagen a través de medios de comunicación vendidos al mejor postor y que a cambio de millones de pesos, le hacían reportajes con flores y colores.

En total, de 2016 al 2020, el Ayuntamiento de Puerto Morelos, gastó 91 millones 4 mil 788.60 pesos. La cantidad erogada en 2021 es mantenida bajo resguardo por la Comuna, en otras palabras: Oculta, dado que este fue un año de elecciones en el que Fernández Piña buscó y obtuvo la diputación federal, gracias al dinero invertido.

Su primer año de gobierno como edil del municipio apenas conformado en 2011 y que anteriormente, junto a Alfredo V. Bonfil y Leona Vicario, era una de las tres delegaciones de Benito Juárez, podría decirse que fue modesto, tras invertir solo 3 millones 493 mil 702.23 pesos en su imagen pública.

Sin embargo, al parecer, el acceso a cantidades millonarias la fue llenando de soberbia y empezó a subir la apuesta a su imagen y al año siguiente, triplicó lo invertido en servicios de comunicación social y publicidad, gastando en 2017 un total de 11 millones 559 mil 120.90 pesos.

Para 2018 tenía contemplado un gasto de 12 millones de pesos, pero como si se tratara de algo de primera necesidad, amplió el desembolso a 13.6 millones de pesos más, elevando inmediatamente el gasto por publicidad en un 800%, al destinar 25 millones 274 mil 86 pesos. Volviéndolo a elevar al 900% en 2019, año en el que para este concepto destinó 30 millones 575 mil 174 pesos.

Además del gasto superfluo en una publicidad innecesaria, puesto que la mayor publicidad que puede tener un servidor público es la obra misma y no la promesa en sí; una cosa más que indignó a los portomorelenses fue que quienes fueron sus regidores, tanto en la primera como en la segunda administración, le sirvieron de comparsa al aprobar todo este despilfarro de recursos que bien se pudieron emplear en el mejoramiento hospitalario a través de la compra de equipo y medicinas, así como la contratación de más médicos.

Para 2020 ni la pandemia paró el dispendio, solo lo disminuyó a 20 millones 102 mil 704 pesos.

Ni que decir de invertir ese dinero en la construcción de las oficinas de la presidencia municipal y así no endeudar al municipio con 720 millones de pesos por medio de un contrato amañado a favor de la empresa Mexiled, propiedad de Carlos Alberto Moyano Menchaca, jalisciense, esposo de la alcaldesa Fernández Piña.

Ya lo dijera el Presidente de la República en varias ocasiones: “El poder atonta, los vuelve locos, se marean, se echan a perder…” y vaya si Fernández Piña no es ejemplo vivo de ello, el nepotismo es algo que borró de su diccionario y lo hizo de tal manera que ha beneficiado a su pareja sentimental en varias ocasiones. Por ejemplo: Su esposo fue el principal intermediario en el caso de dos obras de alumbrado público en las que se invirtieron 20 millones 200 mil pesos.

Pero, Laura Fernández “rapiña”, no solo tiraba el dinero público a la basura a través de medios de comunicación que todo le aplaudían, también se lo embolsaba directamente junto a su equipo de trabajo, compuesto por el oficial mayor, Héctor Alcaraz Argote, quien autorizaba los contratos, y el director de Comunicación Social, Julio Cesar Silva Cetina, quien fungía como operador con los medios de comunicación a sus servicios.

Y es que los pagos no solo se dieron a medios de comunicación tradicionales como la televisión, prensa y radio, sino que también operaban empresas “fachadas” a través de las cuales desviaban más de 240 mil pesos mensuales en cada una. Dos de estas empresas factureras fueron: “Callejo TV” y “Rony Rafael Pech Maldonado”.

Por citar un claro ejemplo de lo jugosos que podían llegar a ser los contratos, el 7 de agosto de 2020, la presidencia de Puerto Morelos a través de la Dirección de Comunicación Social, pagó el contrato MPM/PM/CS/0090/VIII/2020 con valor de 241 mil 976 pesos, al proveedor “Cuarto de Paz Video y Estilo S.A. de C.V.”, mejor conocida como Callejo TV, direccionada en Benito Juárez; por el concepto de “servicios de producción de material audiovisual de las actividades del municipio de Puerto Morelos a través de diversas plataformas digitales, correspondientes al mes de julio”.

Otro ejemplo fue el pago por 245 mil 920 pesos, en favor de “Rony Rafael Pech Maldonado” que amparaba el acuerdo MPM-PM-CS-0002-2020, por el concepto de “servicios profesionales en difusión de contenido institucional en redes sociales correspondientes al mes de julio”. Trabajo que bien pudo haberlo llevado a cabo el mismo departamento de Comunicación Social del Ayuntamiento.

Lee nuestro periódico completo en formato digital aquí.

El Ayuntamiento de Puerto Morelos, aún no da a conocer los gastos devengados en el primer trimestre de este 2021.

Además, que no fueron pocos los medios de comunicación locales que se pusieron al servicio de la edil mediante fuertes cantidades de dinero al mes, como fueron los periódicos impresos Quintana Roo Hoy, Novedades, Por Esto, Quequi, La Verdad, estaciones de radio, portales de internet, revistas y hasta estaciones de televisión como Sipse Noticias, con los que garantizaba que los medios siempre hablaran maravillas de su trabajo, aunque se trataran de verdades a medias o bien de mentiras disfrazadas.

Cabe mencionar que el Ayuntamiento de Puerto Morelos, aún no da a conocer los gastos devengados en el primer trimestre de este 2021, pero no cabe duda que, al ver la tendencia al alza en los gastos de publicidad, estos fácilmente harán que se superen los 100 millones de pesos en seis años de gobierno por parte de una alcaldesa ambiciosa y trepadora, que al parecer seguirá haciendo de las suyas como diputada federal.

Y a decir de los mismos portomorelenses a través de las redes sociales, la ex edil no parece que vaya a querer soltar las riendas del municipio, pues la acusan de dejar en su lugar a un grupo de regidores de su total confianza que no permitirán que su títere Blanca Merari, vaya a hacer algo fuera del guion.

Cualquier parecido con los Beristain no es coincidencia

Vaya que le conviene a Laura Fernández Piña seguir siendo la mano que mueve la cuna en Puerto Morelos, pues además de la empresa de su esposo, también dio contratos a las empresas “F.M. Monterrey S.A. de C.V.” y “Grupo Sueña para Crear S.A. de C.V.”, propiedad de sus hermanas Ivonne Ivette y Marcia Alicia Fernández Piña.

Empresas que valga la redundancia, fueron conformadas con el único propósito de hacerse de recursos millonarios a través de toda clase de preceptos, pues en su razón social como acostumbran estas empresas factureras, están capacitadas para ofrecer desde la venta de souvenirs, la organización de eventos, servicios de publicidad política, hasta la edificación de fraccionamientos y más. Son pues, empresas para saquear.

Al revisar la razón social de una de estas empresas: “Grupo Sueña para Crear”, se encontró que ofrece una kilométrica lista de servicios de manera enunciativa y no limitativa, de tal suerte que el objeto social se comprende de la manera más amplia y sin limitación. Mientras que “F.M. Monterrey” presta servicios de consultoría financiera, bancaria y de inversiones; más otra larga lista de servicios, como es costumbre en este tipo de empresas.

Pero como en México ser político es sinónimo de peculado y nepotismo sin castigo, la entonces edil, es hoy diputada federal. Vaya incongruencias de este país.

Por dar contratos a dichas empresas en las que claramente cayó en el delito del nepotismo, o tráfico de influencias, recayeron sobre Laura Lynn Fernández Piña, diversos cargos ante la Fiscalía Anticorrupción de Quintana Roo, la Fiscalía General de la República y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, las cuales efectuaron una minuciosa investigación por posibles inconsistencias, desvíos económicos y fraude, entre otros posibles delitos.

Y vaya que tiene cola larga la diputada federal, pues además de que se hizo del repudio público del pueblo con una obra innecesaria como fue la remodelación del parque “Casco Antiguo”, lo hizo a través de una empresa fantasma, la empresa poblana “Constructora HouseJK S.A. de C.V.” con RFC CHO180815SE8, con domicilio fiscal falso.

Los supuestos propietarios José Mario Alberto Morales y José Francisco Solís Olazagasti, se llevaron por este concepto, 19 millones de pesos, pese a seguirse dos investigaciones en su estado natal, por obras no concluidas, de mala calidad y que no cumplieron con las exigencias técnicas prometidas.

Y claro está, estos preceptos no fueron dados a conocer en su momento, ante la compra del silencio que la ex edil llevó a cabo con muchos medios locales.

He aquí una lista de medios de comunicación que se vieron beneficiados con jugosos contratos por la alcaldesa Laura Fernández Piña:

  • Omelette político
  • Canal 10
  • Cancún Mío
  • Quintana Roo Hoy
  • Publímetro / Diario de Yucatán
  • Manejo de Redes Sociales
  • Monitoreo de Redes
  • Marcrix
  • QFM Radio
  • Periódico Novedades
  • Periódico Por Esto
  • Radio Fórmula
  • Radio Turquesa
  • TV Azteca
  • Redes
  • Revista Gente de Playa
  • Analista de Medios
  • Radio Pirata
  • Periódico Luces del Siglo
  • Periódico Quequi
  • Revista Cancuníssimo
  • Frecuencia Mágica
  • Monitoreo y Análisis
  • La Verdad
  • Radio Turquesa
  • Diario de Quintana Roo
  • Cancún Box

Te podría interesar: HUNDE A PUERTO MORELOS

Lee nuestro periódico completo en formato digital aquí.

Botón volver arriba
A %d blogueros les gusta esto: