Retropolicíaca

MIROSLAVA TRAÍA “SANGRE” DE ESPÍA 

*Una prima de su madre, llamada Mila Jarushkova, jugó un papel importante en la Primera Guerra Mundial, en el servicio de espionaje contra los alemanes y los austríacos en Norteamérica, lo mismo que en Europa

Redacción/Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/La Opinión de México

(Cinco de siete partes)

Ciudad de México.- La escritora Luz de Guadalupe Joseph Zetina, en el populibro “En el viejo Acapulco”, aseguró que lo siguiente parecerá producto de una fantasía desbordada, increíble, y sin embargo, ocurrió…

Miroslava traía en su sangre la inquietud de los espías. Una prima de su madre, llamada Mila Jarushkova, jugó un papel importante en la Primera Guerra Mundial. En el servicio de espionaje contra los alemanes y los austríacos en Norteamérica, lo mismo que en Europa, desempeñó comisiones delicadas.

En Nueva York actuó como institutriz checa, empleada en la casa de una condesa alemana. Aún muchos jefes del servicio de espionaje militar checo ignoraban las actividades de aquella hermosa muchacha, que les enviaba transcripciones valiosísimas y conversaciones que sostenían sus amos con el embajador de Alemania, Von Bernstoff. Al mismo tiempo proporcionaba excelentes informes acerca de la labor desarrollada por los agentes alemanes que frecuentaban la casa, entre otros, uno de los grandes espías alemanes de todos los tiempos: Von Rintelen.

Mila transmitía sus mensajes por conducto de su hermano José Jarushkova y de un señor Nelson. Cuando los Estados Unidos rompieron relaciones con Alemania, Jarushkova tuvo el valor de ir a ver al jefe del servicio de espionaje militar checo, Emmanuel V.Vosca y le ofreció sus servicios como espía.

Ella era una hermosa joven, dotada de una serenidad inalterable. Sabía que la declaración de guerra a Alemania era sólo cuestión de semanas. Al estallar las hostilidades, Von Bernstoff, por supuesto, tendría que salir de Estados Unidos.

–¿Qué me aconseja usted que haga? –dijo Mila a Vosca. “Me pongo incondicionalmente a sus órdenes”.

¿Está usted dispuesta a arrostrar cualquier peligro?

–Es preciso tomar en cuenta el peligro—respondió sencillamente.

Ya tenía determinada la misión de que se iba a encargar. La ruptura de las relaciones diplomáticas con Alemania hacía imposible para una persona provista de pasaporte norteamericano la entrada al país que gobernaba con mano de hierro el káiser Guillermo II, y por otra parte, el tenedor de un pasaporte austríaco no podía salir de América. Sin embargo, era preciso, así lo comprendieron el Presidente Masaryk y el servicio de espionaje militar. Había que enviar mensajes a sus compatriotas en Bohemia.

(No hay que olvidar que esos sucesos ocurrieron durante la Guerra Mundial de 1914-18, cuando los checos luchaban por constituirse en nación libre e independiente, pues estaban sometidos al imperio austrohúngaro, aliado del káiser Guillermo).

–¿Cree usted—preguntaron a Mila—que podría ir a Alemania con la familia del embajador Von Bernstorff y luego a Praga?

No pareció sorprendida por tan peligrosa misión. Diría a la condesa que no podría vivir en un país en guerra con Alemania y Austria. La condesa era una de las mejores amigas de Von Bernstorff y podría conseguirle que hiciera el viaje con la familia del embajador alemán.

Dos días después dijo al jefe de espionaje Emmanuel V.Vosca: “Todo está arreglado. Figurare en los pasaportes como sirvienta de la condesa Von Bernstorff”.

Se le entregaron los mensajes para Praga. Unos días después embarcó, según estaba convenido. Los ingleses capturaron el buque en que viajaba y lo internaron en Halifax. Allí, un agente del servicio de espionaje inglés, se puso en contacto con Jarushkova, quien le comunicó algunos informes que había logrado obtener durante la travesía.

Fiel a las instrucciones recibidas, al llegar a Copenhague abandonó a los diplomáticos y se hospedó en un modesto hotel donde un agente de Londres le entregó los mensajes de Masaryk. Todo se hizo conforme a un plan trazado de antemano hasta que después de llegar a Alemania ocurrió un incidente que había de resultar fatal.

Cerca de la frontera de Bohemia subió a su compartimiento un joven campesino que cambió unas cuantas frases de cortesía con ella. Al cruzar la frontera, Jarushkova rompió a llorar. Su compañero de viaje le preguntó qué tenía y si podía ayudarla en algo.

-Estoy llorando de alegría—dijo–, pues regreso a mi patria después de un largo destierro.

Esas palabras bastaron para revelar su carácter de patriota checa, es decir, enemiga de Alemania y Austria. En la estación siguiente el joven bajó al andén y entró a una oficina de telégrafos. Y en la siguiente parada un escuadrón de soldados aprehendió a la infortunada espía. La llevaron a Praga donde fue encarcelada. Sobra decir que el joven era uno de esos espías que los alemanes apostaban en todos los trenes en esa época.

Artículos Relacionados

LA CONFUSIÓN DE LAS TEORÍAS DEL ASESINATO DE COLOSIO 

Lesmy Aurelia González Velázquez

MILA JARUSHKOVA, LA PRIMA ESPÍA DE MIROSLAVA

Arceus

PRUEBAS INEXACTAS DE LA PRIMA ESPÍA DE MIROSLAVA

Daniel Tuz

Deja un Comentario