*La inseguridad que prevalece parece no importar a Alberto Capella Ibarra, lo que ha originado que los pobladores tengan que auto protegerse de los delincuentes

*Sólo haya dos policías por caseta rural, insuficientes para abatir la delincuencia; la Guardia Nacional brilla por su ausencia en la zona rural

STAFF SOL QUINTANA ROO

Chetumal.– Caro están pagando los quintanarroenses las mentiras de las autoridades policíacas, quienes sin importar la inseguridad que prevalece en todo el Estado, no hacen nada para detenerla.

Jesús Alberto Capella Ibarra, carece de estrategias para combatir los delitos de alto impacto y sólo se ha dedicado a detener a ladronzuelos en todo el territorio estatal.

En lo que respecta a la zonas sur, se tiene un registro de 30 ejecuciones sin resolver y una serie de asaltos violentos en la ribera del río Hondo.

Una de las estrategias fallidas de Jesús Alberto Capella Ibarra, es haber, prácticamente desmantelado a la Policía Rural para llevarse a la mayor parte de la tropa de la Policía Estatal a la zona norte.

Lo anterior con el pretexto de combatir la delincuencia organizada, pero hasta la fecha no ha arrojado resultados positivos, todo lo contrario, la violencia en ese polo turístico va en aumento cada día.

Pese a las estadísticas, se mantiene en el cargo.

La desatención policial ha originado en fecha reciente que al menos en la localidad de Álvaro Obregón Nuevo los pobladores a través de sus autoridades se organizaran y conformaran 10 sectores de grupos de auto cuidado.

Este acto podría ser replicado por otras poblaciones donde se han registrado robos con violencia a propiedades privadas, camiones distribuidores, tiendas y a casa habitación. Es decir, “nacen” las autodefensas en la Ribera del Río Hondo.

Los pobladores que habitan en la ribera del Río Hondo, en el tramo Ucum-La Unión ha señalado que Capella Ibarra dejó sólo con dos elementos a cada una de las cuatro casetas de la Policía Rural establecidas en esa región, lo que ha sido aprovechado por los delincuentes al actuar con total impunidad.

Mientras que los delitos se incrementan, policías ministeriales establecidos en Pucté siguen sin realizar su labor, comentaron pobladores, pues a pesar de saber quiénes son los que se han dedicado a realizar los atracos, no han investigado, razón por la que no ha habido detenidos, y presumen que estén coludidos con esta banda delictiva.

Muchos ribereños pensaron que con la llegada de la Guardia Nacional a Quintana Roo, se acabaría la inseguridad tanto en la ribera del Río Hondo como en las comunidades asentadas en la zona limítrofe con Campeche, pero no fue así, ya que los militares, temen ensuciar sus notas y uniformes de modo, pues sólo se les ve cuando aterriza una narco avioneta, pero luego desaparecen como llegaron.

Sólo una escuadra de la Base de Operaciones de Pucté y del Segundo Cuerpo de Infantería del Cuerpo de Defensas Rurales son quienes realizan patrullajes una vez al día.

Y es que, al menos dos personas han resultado heridas por los delincuentes, quienes les dispararon al tratar de resistirse al asalto, dos camionetas hurtadas, una calcinada y miles de pesos como botín han logrado obtener con total facilidad ante la nula vigilancia policíaca y militar.

El 29 de mayo de este año, fue atacada la tienda de Diconsa en la localidad de Pedro Joaquín Codwell, conocida como zona urbana, y más tarde, el diligenciero de esa misma instancia fue asaltado en el tramo Javier Rojo Gómez-La Unión y lo despojaron de 150 mil pesos, el vehículo terminó con varios impactos de bala que destrozaron el medallón.

Dos días antes, el 27, trataron de asaltar una pipa distribuidora de gas LP por sujetos con las mismas características que han estado cometiendo los asaltos en el tramo Ucum-La Unión, la misma motocicleta es usada para estos ilícitos.

El 1 de julio 2 empleados de conocida empresa refresquera que transitaba por el tramo La Unión-Esteban B. Calderón fueron despojados del vehículo al no poder abrir la caja fuerte, y los dejaron abandonados en el monte.

El 2 de julio el chofer de una camioneta distribuidora de abarrotes terminó con un balazo en la cabeza y dos más en el cuerpo y su compañero con una herida en el tórax en el costado izquierdo, tras recibir una lluvia de plomo por tratar de evitar el robo, los despojaron de 30 mil pesos y la unidad fue quemada en una zona de cultivo de caña, los lesionados fueron llevados a un hospital de Chetumal donde el chofer continúa grave.

El 15 de julio un adolescente fue despojado de su motocicleta en un camino de cultivo de caña del ejido Cocoyol, luego que los delincuentes lo agredieron con palos.

El 22 y 23 de julio, dos camionetas fueron robadas con lujo de violencia, las víctimas, una mujer identificada como Isabel García Marín y un líder de la Unión Local de Productores de Caña Emiliano Pérez López, a quien le robaron su Toyota Hilux doble cabina de color blanco y placas TA-0054-J.

De igual forma se han registrado robos a tiendas y a casa habitación, en su mayoría los delincuentes usaron armas de fuego, y a pesar de todo esto que sucede en esa región de la ribera del río Hondo, las autoridades siguen brillando por su ausencia.

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