NINGÚN BIENESTAR CON GAS LP

Los precios exhibidos a un costado de las camionetas repartidoras, indicaban los precios de 400 pesos por el cilindro de 20 kilos y 600 pesos por el de 30 kilos.

*El gobierno federal es el principal cliente de las gaseras privadas que le dan precios preferenciales por kilo/litro

*Tan solo la Secretaría de Salud paga menos de 11 por unidad y compra millones de litros/kilos de gas LP

Redacción | La Opinión de México | Sol Quintana Roo | Sol Yucatán | Sol Campeche

Ciudad de México.- El Gas del Bienestar es solo una cortina de humo para los electores, pues mientras a las familias mexicanas son víctimas del sector privado que les vende el energético en más de 12.60 pesos el kilo/litro, para las dependencias federales hay un precio preferencial menor a los 10 pesos.

Y es que mientras en el discurso del gobierno federal es el de condena a los excesivos precios del combustible, resulta que las dependencias federales son las principales consumidoras de gas LP por las cuales pagan millonarias cantidades de dinero, y por los cuales los funcionarios cobran un diezmo.

Para ejemplo basta un botón. A la Secretaría de Salud de Yucatán, la empresa Tomza le vendió 62 mil 500 litros/kilos de Gas LP en menos de 10 pesos por unidad hace unas semanas.

Según consta en el Fallo de la Licitación Pública Nacional Electrónica número lA-012NBS001-E7-2021, que efectuó el Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán, para el suministro de Gas LP para el nosocomio, con fecha 26 de febrero de 2021, se benefició a Gas Tomza de Yucatán S.A. de C.V. con un monto total de 798 mil 950 pesos.

El bajo precio ofertado: 11.02 pesos por litro, dejó constancia de que el Gas LP pagado a ese precio aún dejaba margen de ganancia para las empresas gaseras, lo que contradice el mismo propósito de la empresa paraestatal Gas Bienestar impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, de ser un contrapeso para que las empresas privadas bajen sus precios.

De acuerdo a la Comisión Reguladora de Energía, los precios máximos manejados en el estado de Yucatán en el mes de agosto, oscilaron entre 21.80 y 23.91 pesos por kilo, entre los municipios de la entidad, por lo que un tanque de gas de 20 kilos fue pagado entre 436 y 478.20 pesos.

Pero al comparar la cifra con el mismo mes de 2020, deja huella del fuerte incremento que registró el gas en el último año para los yucatecos, pues ese mismo tanque de 20 kilos, hace un año era ofrecido entre los 340 y los 380 pesos. Lo que refleja un alza de casi un 30 por ciento en un año.

Demasiado por encima de la inflación como mencionaba López Obrador en su discurso cuando dio a conocer el proyecto de Gas Bienestar.

Y es que ese fue el propósito inicial de acuerdo al discurso del día 7 de julio cuando el presidente de la República Mexicana anunciaba la creación de una nueva empresa estatal que vendería el Gas licuado de petróleo (LP) a “precios justos”, tras reconocer que no había podido cumplir con su compromiso de impedir que el precio del carburante se elevara por sobre la inflación.

55 días después, justo el 31 de agosto, Gas Bienestar tuvo su banderazo de salida en la Ciudad de México, específicamente en la Delegación Iztapalapa, donde centenares de personas hicieron fila para comprar sus cilindros nuevos con Gas del estado, y se anunciaba que la empresa filial de Petróleos Mexicanos (Pemex), contará con 70 rutas que abarcarán 24 cuadrantes.

Los precios exhibidos a un costado de las camionetas repartidoras, indicaban los precios de 400 pesos por el cilindro de 20 kilos y 600 pesos por el de 30 kilos.

Sobre la puesta en funciones de Gas Bienestar, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum y Brugada, declaró que las siguientes alcaldías a donde llegaría la nueva paraestatal serán Azcapotzalco, Xochimilco, Gustavo A. Madero, Milpa Alta y Tláhuac.

Pero la empresa gasera no es bien vista por muchos empresarios del país, incluyendo a los mismos yucatecos, quienes a través del titular de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), Jorge Charruf Cáceres, señalaron que la también conocida como “AMLOGas”, no era ni deseable, ni prioritaria.

Ello al considerar que Gas Bienestar será un duro golpe a la sana competencia, pues será subsidiada al máximo y no enfrentará la escalada de precios como cualquier otra empresa distribuidora de Gas LP.

“Con o sin la empresa Gas Bienestar, los precios se mantendrían y bajarían de acuerdo con el mercado, tal como pasa con las gasolinas. Por lo que si el precio de la empresa del gobierno se rige por subsidio, será un falso ahorro para nosotros, pues esos recursos finalmente son de nuestros impuestos”, señaló.

Pero los problemas han comenzado a surgir dentro de la misma empresa, donde trabajadores han denunciado informalidades por parte de Gas Bienestar, al acusarla de incumplimiento de contrato, luego que a dos semanas de haber arrancado labores, originalmente se les había prometido un salario mensual de 8 mil pesos a los conductores y 6 mil a sus ayudantes, además de las comisiones, y seguridad social; pero a la fecha no los han inscrito al IMSS y les vienen dando mil pesos por semana.

Además, en manifestación efectuada a las afueras de la Terminal de Almacenamiento y Reparto Añil en la alcaldía de Iztacalco, en las instalaciones propiedad de Petróleos Mexicanos (Pemex) el pasado viernes 10 de septiembre, resaltaron que el equipo necesario para su trabajo que incluso fue mostrado en La Mañanera de López Obrador, no les ha sido brindado a la mayoría de los trabajadores contratados.

Al respecto, Gas Bienestar respondió mediante comunicado, que “con estricto apego a las condiciones señaladas en la convocatoria, se les proporciona sueldo base, prestaciones de ley y seguridad social al 100%”, puntualizando que los reclamos se trataban de una acción promovida para boicotear el “proyecto con beneficio social”.

Boicot o realidad, personajes de la política nacional han señalado una y otra vez que Gas Bienestar no es otra cosa que una iniciativa totalmente electorera. “¡Gas Bienestar es un proyecto político Electoral! ¡¡No nos hagamos tontos!!”, resaltó el sinaloense Manuel Clouthier del Río en su cuenta oficial de Twitter. El ex militante panista agregó también que, si un mérito se le debería de reconocer al mandatario, es “que es bueno para el show”.

Incluso el paisano del presidente, el senador por el PRD, Juan Manuel Fócil Pérez, antiguo compañero y amigo de Andrés Manuel López Obrador, se pronunció sobre la creación de Gas Bienestar como “una buena iniciativa desde el punto de vista electorero”. Y ante el señalamiento del presidente de que Tabasco será la segunda entidad beneficiada con el hidrocarburo a menor precio, sostuvo que habrá que esperar a que llegue la marca del estado y ver si realmente el precio es competitivo “porque podría salir más caro el caldo que las albóndigas”.

Por otra parte, desde el punto de vista del empresariado gasero, varios de ellos coinciden en que la medida tomada por el Gobierno Federal no solo es electorera y popular, sino que además es una competencia desleal para los industriales gaseros, pues ellos le compran a Pemex al precio establecido por la paraestatal y al ser un producto que se venderá vía Pemex, temen que esta le dé un precio preferencial a Gas Bienestar, con lo que podrán ofrecer los precios más bajos; como así lo consideró Andrés Oyervides Ramírez, industrial de Coahuila.

Otro obstáculo mayor a estas acusaciones de “populismo”, es el hecho de que, ante la creación de Gas Bienestar, un empresario gasero de Baja California, Rodolfo Lau Siemers, encargado de los proyectos de expansión en la Gasera Gaspasa, salió y dijo que ellos cuentan con el registro ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) de los nombres Gas del Bienestar y Gas Bienestar, desde antes del anuncio del presidente.

Según relató en entrevista otorgada a Forbes, el 8 de junio a las 15:45 horas, dicho grupo empresarial, blindó las marcas Gas el Bienestar y Gas Bienestar, luego de pagar 5 mil 672 pesos por el estudio de una solicitud para registro de una marca, aviso comercial o nombre comercial hasta la conclusión del trámite y expedición del título, “por lo que ahora el gobierno ya no podrá utilizar dicha razón social”.

“Yo registré la marca para protegerme, más que por hacer una maldad”, indicó el empresario, quien usa las marcas desde hace casi dos años para la venta de Gas LP.

Pero lo peor de todo, es la opinión de los mismos conductores y repartidores del energético que han llegado a señalar que Gas Bienestar podría llegar a provocar un río de sangre, debido a que muchas de las empresas que López Obrador quiere dominar con su energético más barato, son “mafias del combustible”.

Al menos así lo narró para Emeequis, Julio Sánchez, un conductor de pipa a quien le rompieron la tibia y el peroné “porque se sienten dueños del gas LP en el oriente del Valle de México”; y destacó que el gas es negocio de mafiosos. “Las rutas y las colonias donde se despachan están repartidas entre grupos violentos por las cuales pagan cuotas que asemejan al derecho de piso que cobran los cárteles de la droga”.

De acuerdo a la Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas LP (Amexgas), algunas de esas mafias son La Unión Iztapalapa, Movimiento Unificado de Gaseros de la Zona Oriente, Los Selectos 09, Portatileros de Gas LP y Transporte en General, los ACME, Sindicato Libertad, entre otros; quienes operan en al menos la mitad del territorio mexicano, pero especialmente en la Ciudad de México, Estado de México, Veracruz, Puebla, Hidalgo, Tlaxcala, Guanajuato, Querétaro, Jalisco y Tamaulipas, donde roban el gas LP, lo meten en cilindros y lo venden al precio que ellos deseen.

Y resaltan que si alguien quiere vender en “sus territorios”, deben pagar altas cuotas en efectivo. “Quien lo hace sin pagar es golpeado, secuestrado, torturado, incluso asesinado. Muchos choferes lo saben y se rehúsan a trabajar en las tierras de las mafias gaseras, pero a veces las empresas los obligan y todo lo que les queda es rezar para entrar y salir de esas colonias tan pronto como puedan”.

“El presidente dirá lo que sea, los empresarios también, los jefes igual… pero si antes no se chingan a las mafias, el que va a pagar los platos rotos es el chofer, el más jodido de todo este negocio”, lamenta Julio Sánchez”.

“Te voy a decir lo que va a pasar: el Gas del Bienestar va a provocar un derramamiento de sangre y AMLO lo sabe”, pronostica Julio Sánchez.

“¿De qué sirve poner a los militares a proteger el gas, si no vas a meterte con las mafias? No sirve de nada. Antes que nada hay que meter a la cárcel a todos esos… a los que me hicieron esto, a los que secuestran piperos… si antes no hay nada de eso, óyeme bien, va a haber muertos”.

Aunque no todo son malas noticias para el presidente, al menos la Unión Nacional de Industriales de la Carburación a Gas Asociación Civil (UNICARGAS) se pronunciaron a su favor y le ofrecieron 100 estaciones de servicio al Gobierno Federal con el fin de fortalecer la estructura de distribución de Gas Bienestar.

El presidente del organismo, Enrique Puebla, dijo en conferencia de prensa, que la llegada de Gas Bienestar al mercado, serviría para romper el oligopolio que mantienen cinco grupos gaseros en el centro del país, entre ellos Grupo Soni, Grupo Uribe, Grupo Tomza, Grupo Nieto y Zeta Gas.

“Tenemos estaciones debidamente registradas, pagamos impuestos, tenemos la infraestructura y personal capacitado para que el proyecto gubernamental tenga éxito, si nos agarran la palabra, en una semana tienen 100 estaciones reguladas”, ofreció Enrique Puebla.

Y aprovechó la ocasión para acusar que no solo las empresas mencionadas le han pegado a las empresas más pequeñas, sino también la competencia desleal de quienes denominó “huachigaseros”, estaciones de servicio que operan en la ilegalidad ofreciendo precios más bajos que cualquier gasera establecida, mismas que comenzaron a proliferar con la Reforma Energética de Peña Nieto.

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