OTRAS INQUISICIONES

Grandes maestras: Remedios Varo

Pablo Cabañas Díaz/Sol Quintana Roo

María de los Remedios Varo Uranga (1908-1963) fue una artista sobresaliente y excepcional. A los 15 años aprobó un examen para ingresar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Fue una de las primeras mujeres en estudiar en esta institución entre 1924 y 1930, en donde conoce a Salvador Dalí (1904-1989). Su vida estuvo llena de contrastes. Habiendo estudiado en colegios de monjas, después se relaciona con las vanguardias españolas. No resulta extraño que expresará en sus obras tradiciones severas y retrógradas en las que la mujer carecía de libertad personal.

Remedios Varo, solo estuvo en España el primer año de Guerra Civil. Llega a México en diciembre de 1941. En nuestro país, vive de realizar dibujos y carteles publicitarios para Bayer entre 1942 y 1949, que firma con el nombre de “Uranga”, que era el apellido de su madre. Su vida cambia cuando conoce a Walter Gruen (1914-2008), un refugiado austriaco que había sufrido los campos de concentración nazis de Dachau y Buchenwald, quien será su tercer marido, tras casarse con él en 1952. Su nuevo matrimonio le garantiza una seguridad y estabilidad económica que le permite dedicarse en exclusiva al arte y la pintura. Walter Gruen la animó a abandonar el carácter comercial y publicitario de sus trabajos y a dedicarse plenamente a la pintura. Su producción artística aumenta notablemente. Su amiga Leonora Carrington también la anima a pintar. En 1955 participó en una exposición en la galería Diana, y tras el éxito, al año siguiente presenta su primera exposición individual en la misma galería. Recibe una inesperada y gran acogida: expuso 12 obras y vendió varios cuadros y posteriormente recibió diversos encargos. En 1962 realiza su segunda exposición individual en la Galería Juan Martín. 

El 8 de octubre de 1963, a los 55 años de edad, en el apogeo de su carrera artística, murió repentinamente, de un ataque al corazón. Había recibido el encargo de pintar un mural para el nuevo pabellón oncológico del Centro Médico de la Ciudad de México, pero su prematura muerte truncó el proyecto.  En sus pinturas nos encontramos personajes medio humanos y medio animales en entornos medievales y góticos. Sus dotes creativas eran sobresalientes, así como su minuciosidad, meticulosidad y detallismo. Reproducía tecnología, naturaleza, ciudades, paisajes, torres, gatos, castillos fantásticos. En ocasiones se produce una fusión entre naturaleza y arquitectura. Algunos especialistas en su obra han señalado la singularidad y originalidad de su estilo. Aunque pese a tener un estilo muy personal, a veces encontramos diferencias notables entre unas obras y otras. La crítica de arte Margarita Nelken (1902-1995) aseguraba un año después de su muerte que: “La producción de Remedios Varo tiene el sereno decurso de un río que nada empuja ni detiene. La técnica no es acierto, ni siquiera certidumbre, es virtuosismo espontáneo. Entre 1987 y 1992, su esposo Walter Gruen intento conseguir ser reconocido como heredero y acudió sin éxito a la justicia reclamando sus derechos de las obras expuestas en el Museo de Arte Moderno de México. El gobierno mexicano declaró posteriormente patrimonio nacional las obras de Remedios. Pero un tribunal mexicano declaro, por segunda vez, a su sobrina Beatriz Varo Jiménez como heredera única y universal, quien en 2003 declaró sus intenciones de donar algunas de sus obras al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

En 2004, una nueva sentencia judicial falló de nuevo a favor de Beatriz Varo, lo que provocó preocupación en México. Finalmente, en enero de 2008 una sentencia señaló que el Estado mexicano era el único legitimo propietaria de sus obras. En 2010 la Pallant House Gallery de Chichester, en el sur de Londres, organizó una exposición titulada “Amigas surrealistas” dedicada a Remedios Varo, Leonora Carrington y Katy Horna. En 2016 se organizó otra exposición sobre Remedios en México, titulada “Remedios Varo. Apuntes y anécdotas de una colección”. Dos años después, el MAM organizó una muestra titulada “Adictos a Remedios Varo. Nuevo legado 2018”, en la que se exponían dibujos de su archivo personal, donado por la viuda de Walter Gruen, Anna Alexandra Varsoviano (1927-2015), que fue amiga de Remedios y esposa de Walter tras su muerte.

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