SIN FUERO IRÁ A LA CÁRCEL PEDRO JOAQUÍN

*El equipo de abogados del presidente Pedro Joaquín Delbouis, tramita sendos amparos para evitar ser encarcelado por el desvío de recursos propiedad del municipio de Cozumel

*Ya ni podrá ser regidor, el derrotado priista que será inhabilitado por incurrir en violencia política en razón de género

Redacción/Sol Quintana Roo

Cozumel.- El saliente presidente municipal de Cozumel, Pedro Joaquín Delbouis, no sólo quedará inhabilitado por cinco años para desempeñar cargos públicos (incluido la regiduría que alcanzó con la derrota electoral), sino que también podría ir a la cárcel por presuntos desvíos de recursos públicos.

Incluso, se sabe que un equipo de abogados además de tramitar la impugnación a las decisiones de los jueces electorales, también busca sendos amparos para evitar ser encarcelado una vez que termine su administración.

El siempre sonriente expresidente municipal de la Isla de las Golondrinas, hoy muestra un semblante marchito y preocupado ante la orden del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) al Teqroo y al Ieqroo de inscribir su nombre en los Registros Estatal y Nacional de Personas Sancionadas en Materia de Violencia Política en Razón de Género, por una temporalidad de 5 años 4 meses.

Dicha resolución se dio al revocar la sentencia del Tribunal Electoral de Quintana Roo (Teqroo) que había declarado inexistente la violencia política en razón de género atribuida al entonces candidato a la presidencia municipal de Cozumel, postulado por los partidos PAN, PRI, PRD y Confianza por Quintana Roo, en contra de la otrora candidata a dicho cargo, registrada por la Coalición “Juntos Haremos Historia en Quintana Roo”, integrada por los partidos políticos Morena, del Trabajo (PT), Verde Ecologista de México (PVEM) y Movimiento Auténtico Social (MAS).

Acciones que el alcalde saliente de Cozumel declaró como infundadas y excesivas, pues aseguró que él jamás realizó un acto de violencia política contra la candidata Juanita Alonso Marrufo, sino que su discurso “incendiario” iba dirigido al grupo alrededor de ella.

¿Quién podría olvidar aquel mensaje en el que se refiere a los exmilitantes priistas que se fueron a las filas del partido Morena como los “prietos” -dicho de manera despectiva-? A quienes además nombró “traidores, cínicos, hipócritas y mezquinos, que bueno, que se queden ahí hijos de la chingada”. Parece que ya se le olvidó lo dicho que hasta en noticieros nacionales se televisó.

Claro está que el dicho se lo puso como saco la entonces candidata por la alianza “Juntos Haremos Historia”, Juanita Alonso Marrufo, quien inmediatamente interpuso una denuncia ante los dichos del hijo del actual secretario de Energía a nivel federal, Pedro Joaquín Coldwell y sobrino del actual gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González.

La mala sangre entre ambos ya se venía derramando desde el debate que sostuvieron en mayo pasado, donde la candidata, familiar del exalcalde priista Fredy Marrufo Martín; acusó a su contrincante de haberles robado la paz y tranquilidad a los cozumeleños. “¿Dónde quedaron los drones? No cumpliste”, le reprendió, ante el incremento de la inseguridad en la ínsula.

De este modo, como consecuencia de un calificativo despectivo y donde claramente le falta el respeto sino a la candidata, sí a los militantes de Morena, el ex alcalde, está a nada de ser inhabilitado para ocupar cargos públicos los próximos cinco años, por haberse dejado llevar por el calor del momento político previo a los comicios electorales donde se jugaba la reelección presidencial.

Pero una sentencia de quedar inhabilitado por 5 años y 4 meses, es a lo que menos debería temer Pedro Joaquín Delbouis, pues los presuntos desvíos de recursos públicos que cometió durante su administración serían pase seguro a la cárcel donde podría estar un buen tiempo por el delito de peculado.

Y cómo dicen que para prueba basta un botón, aquí les va un recuento de los malos cálculos políticos y empresariales del presidente municipal de Cozumel que quiso reelegirse en el cargo para seguir saqueando el erario de los cozumeleños, pese a que en su administración venía imperando la simulación, el despilfarro, y el engaño con cargo a la ciudadanía.

Una prueba de los saqueos cometidos se dio a través del contrato MCO-DOP-FISMDF-LP/01-001-2021, por el cual destinó 10.6 millones de pesos para obras de pavimentación en la avenida 65 pero que en realidad fueron a parar a sus gastos de campaña, pues las obras permanecieron detenidas hasta pasada la elección municipal.

La empresa responsable fue Grupo MC Express S.A. de C.V., cuyo representante es Luis Ángel Monsreal Conde. Llamando la atención de esta pseudo empresa, el haber sido constituida el mismo año en el que asumió el cargo de presidente municipal Pedro Joaquín Delbouis, lo que lleva a pensar que en realidad se trata de una empresa facturera a la que recurrió el entonces alcalde para financiar su campaña.

Por ello, en la ínsula los que saben y los que se preocupan de política, no hablaban de otra cosa de que dicho contrato no fue más que un arreglo “en lo obscurito” que llevaron a cabo el alcalde y su amigo Monsreal Conde, luego que el Ayuntamiento efectuara el pago de 3 millones 201 mil 447 pesos como anticipo, y que posteriormente habría sido destinado íntegramente para la campaña de Joaquín Delbouis.

Y cómo no, si la campaña que no le regresó la presidencia municipal a las manos, sin duda le costó mucho dinero que destinó hacia la compra del voto, pago de lideresas, pago de credenciales y otros gastos de campaña; por lo que un pago de obras sin cumplir, con el tiempo se convierte en una clara prueba de saqueo en contra del erario público.

Y es que no fue casualidad, Pedro Joaquín benefició a sus amigos. Sobre todo, a su amigo el empresario yucateco Luis Ángel Monsreal Conde, dueño de la empresa Grupo MC Express S.A. de C.V., que fue creada el mismo año en que el hijo de Pedro Joaquín Coldwell y sobrino del actual gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González, asumió la presidencia de Cozumel; y al poco tiempo fue beneficiada con el contrato PJ/CJE/SEA/CECOFAMCANCUN/OBRA/17/2019; por 2 millones 316 mil 559.22 pesos.

El contrato celebrado entre el Poder Judicial del Estado de Quintana Roo y Grupo MC Express en noviembre de 2019, establecía realizar hasta su total terminación, la obra consistente en el desarrollo del “Centro de Convivencia Familiar Supervisada en la ciudad de Cancún, Quintana Roo”; con periodo de ejecución de obras del 15 de noviembre al 24 de diciembre de 2019; pero que a la fecha no ha sido inaugurado. Solo les bastó 40 días naturales para desaparecer 2.3 millones de pesos.

Y como no hay plazo que dure 100 años, Pedro Joaquín ya se va y dejará como herencia las obras inconclusas de rehabilitación de calles y avenidas de la Isla de las Golondrinas mencionadas, por un monto de 10.6 millones de pesos.

Ya será tarea de la siguiente administración que encabezará Juanita Alonso Marrufo, el ordenar y auditar, así como la de fincar responsabilidades contra los funcionarios que incurrieron en malos manejos de los recursos públicos, pero en especial en el reencarpetamiento de arroyos vehiculares que en 2019 también fueron rehabilitados, pero por el Gobierno del Estado.

De ser así, de llegar con verdaderas ganas de hacer una limpia en la ínsula de la corrupción que imperó en el trienio de Joaquín Delbouis, lo primero que habrá de investigar con lupa, es la relación entre el alcalde saliente y la empresa propiedad de Luis Ángel Monsreal Conde: Grupo MC Express, S.A. de C.V., pues se sabe que éste empresario yucateco es un buen amigo del presidente saliente, además de tratarse de un exservidor público, que según el portal del “poder judicial virtual” fungió como director del Centro de Detención y Sanciones Administrativas del municipio de Benito Juárez.

Según consta en el acta constitutiva de la empresa, una segunda propietaria sería María Lucrecia León Medina, quien también funge como contadora empresarial en Grupo Domceti.

La decisión de favorecer a la empresa yucateca, en lo que aparentemente fue una de las últimas obras entregadas por el alcalde antes de pedir licencia y emprender la carrera por el voto en la búsqueda de continuar en el poder tres años más; fue precisamente esa, su carrera por el voto. Lo que dejó ver que todo se trató de una simulación, de un engaño con cargo a la ciudadanía.

Lo que Pedro Oscar Joaquín Delbouis en realidad buscaba, era hacerse del dinero de este contrato para emplearlo en sus gastos de campaña. Y lo hizo a través de Grupo MC Express S.A. de C.V., empresa que fue constituida el mismo año que tomó posesión de la presidencia municipal de Cozumel, y que tenía como propietario y representante legal de la misma, a su amigo y antiguo colega Luis Ángel Monsreal Conde.

El plan era sencillo, se licitaría una obra pública con monto de 10.6 millones de pesos bajo el pretexto de la rehabilitación de la avenida más importante de la Isla de las Golondrinas. Y se daría un anticipo de 3 millones 201 mil 447 pesos que pasaría por la empresa propiedad de Luis Ángel Monsreal Conde, pero en secreto pasaría a las cuentas del alcalde con licencia, para sus gastos de campaña.

Pero como Pedro Joaquín no ganó las elecciones para un segundo periodo al frente del municipio que hasta entonces había sido bastión familiar, tenía que hacer que la empresa simuladora contratada, arrancara con un inicio de obras que fue retrasado por dos meses.

Así, el día 11 de junio, mediante comunicado de prensa, el director de Obras Públicas, Enrique Peraza Peraza, daba a conocer que, a través de la Dirección a su cargo, se había dado arranque de la rehabilitación de 3 mil metros lineales de la 65 Avenida y tramos de las Avenidas 11 Sur y Benito Juárez.

En el cuerpo del documento, se resaltaba que las obras que daban inicio con más de dos meses de retraso, se enfocarían en la rehabilitación de 61 mil metros cuadrados, comprendidos entre 11 tramos de la 65 Avenida.

Si bien Pedro Joaquín Delbouis pronto pasará a ser una amarga página más en la historia de Cozumel, todavía falta ver que le espera a la isla, con el regreso de un miembro más de aquella familia que dejó empeñada a la ínsula como uno de los municipios más endeudados del país, el priista Fredy Marrufo, quien para marzo de 2016 elevó una deuda de 227 millones de pesos, hasta los 430 millones en deudas que adquirió con el Banco Interacciones, propiedad de la familia Hank Rhon.

Por este motivo, cada cozumeleño quedó endeudado por los próximos 20 años, pues durante este lapso de tiempo Cozumel está obligada a pagar dicha deuda. Y como la ignorancia del pueblo es la bendición de los políticos, en breve estará gobernando la isla alguien que comparte apellido con Freddy Marrufo y esperemos que ninguna de sus mañas, Juanita Alonso Marrufo.

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