José Sánchez López/Sol Quintana Roo

*Lo bueno es que ya no son iguales

MANUEL BARTLETT DÍAZ, de 84 años, dinosaurio político desde hace al menos 56 años, primero en el PRI y después en el PT, aunque no milite en MORENA, es por antonomasia el emblema de la corrupción de dicha organización política, en la que goza, sin límites, de la abierta protección del dueño del partido y ahora presidente de la República, ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR.

CARLOS LORET DE MOLA, uno de los malqueridos por la 4-T, dio a conocer en agosto de 2019 el “imperio inmobiliario” del ya entonces director general de la Comisión Federal de Electricidad, de su pareja, JULIA ABDALÁ LEMUS y de su hijo LEÓN MANUEL BARTLETT ÁLVAREZ.

Tuvieron que pasar varios días, para que el gobierno federal, ante la presión, aceptara investigar a BARTLETT.

La encargada fue MARÍA DE LA LUZ MIJANGOS BORJA, titular de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción y esposa de JAIME CÁRDENAS GRACIA, uno de los colaboradores más cercanos del director de la CFE.

JAIME CÁRDENAS fue asesor jurídico del PT en el Senado, cuando BARTLETT era el coordinador de la bancada.

Como San Pedro, MANUEL negó a JULIA no tres, sino muchas veces, afirmando que no era su esposa, ni su cncubina, ni su pareja.

Pero luego del apremio de la opinión pública, terminó aceptando que sí era su pareja, pero que la dueña de casas y sociedades era ella, no él, por lo que no tenía por qué haberlas declarado.

¿Qué ha pasado con la rigurosa investigación de la fiscal anticorrupción?

Nada, absolutamente nada.

Después se daría el escándalo de los 20 ventiladores vendidos al IMSS por la empresa Cyber Robotics Solutions, por adjudicación directa, en 31 millones de pesos, los más caros adquiridos por la federación en medio de la pandemia por el COVID-19.

Nuevamente sobrevino el escándalo porque la empresa es del señor MANUEL LEÓN BARTLETT, y el IMSS terminó por devolver la veintena de aparatos respiradores, bajo el argumento de que “no cumplían con los requerimientos técnicos solicitados”.

Y entonces ¿por qué los compraron a un sobreprecio?

Cada equipo costó un millón 550 mil pesos.

Con tantos desatinos, lo mejor que podía hacer el clan BARTLETT era replegarse, dejarse de tonterías.

Calladitos se hubieran visto más bonitos.

Pero no, a como dé lugar hay que acomodar a la gente, porque aunque no queremos la reeleción, hay que estar preparados, por si acaso.

Entonces se dio la renuncia de RICARDO RODRÍGUEZ VARGAS, como titular del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado y había que nombrar a un propio.

¿Y a quién cree usted que nombró el presidente LÓPEZ?

Puea a su amigo JAIMITO. Él se hará cargo de continuar con “las subastas con sentido social”.

Las Igleeia en manois de Lutero.

“Es un constitucionalista, un abogado de primera, una gente honesta, limpia”, dijo AMLO.

Así, todo queda en familia. BARTLETT y el clan morenista no tienen de qué precuparse de que los dineros vayan a otra parte.

¿Las investigaciones sobre los manueles, padre e hijo? Bien gracis, quizá en el siguiente sexenio, siempre y cuando no quede otro cuate del presidente LÓPEZ, aunque si así fuera, panorana remoto, recuerde que no hay problema, porque ellos ya no son iguales.***DIME DE QUE PRESUMES Y TE DIRÉ DE LO QUE CARECES.***AU REVOIR.

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